
Cada pieza merece ser vista tal como fue creada.
Alpha Centauro crea retratos editoriales y obras de arte para relojes mecánicos excepcionales. La pieza permanece siempre con usted.
Todo lo que aquí alcanza la mirada es creación nuestra.
Todo lo que aquí alcanza la mirada es creación nuestra.
Para las piezas que presenta.
Gate Cinematic Studio
Del teléfono en su mano al retrato cinemático.
Retratos editoriales de un solo reloj. Cada detalle, fiel a la pieza misma. El veredicto es de quien lo custodia.
Para las piezas que custodia.
The Collector's Wall
Una obra de arte única, nacida de su reloj y enmarcada con estándares de museo: un tributo a las piezas que atesora.
Y para todo lo que va más allá.
The Third House
Una historia que conmemorar. Una campaña que poner en escena. Un sitio, o los sistemas que lo sostienen. Sea lo que sea que tenga en mente para sus piezas, será un gusto escucharlo y responderle con nuestro criterio y nuestro apoyo.
La pieza se queda con usted
Usted fotografía su reloj donde descansa. Del primer encuadre al último, nunca deja su cuidado.
Fiel a la pieza
Cada retrato se verifica contra sus propias fotografías: el cepillado, la pátina, cada letra del cuadrante, tal como el tiempo los dejó.
De la pantalla a la pared
Retratos para la pantalla, obras para la pared, proyectos propios. Todos con el mismo estándar, sea cual sea su escala.
Dirección personal
Sofía dirige en persona cada pieza y cada proyecto, desde la primera carta hasta la entrega final.
Cada pieza y cada proyecto que se me confía es un honor del que respondo.
Antes que nada, soy emprendedora: para mí, emprender un proyecto es siempre emprender un camino. Soy una apasionada de los desafíos. Me formé como diseñadora, y después de recibirme estudié un par de años artes visuales. Mi recorrido también pasó por trabajos convencionales y por una formación en negocios ligada al mundo online, pero esa es otra historia. Aquí quiero contarle por qué elegí dedicar mi tiempo a construir esto.
Quizás empezó antes que yo: mi bisabuelo materno reparaba relojes mecánicos. Pero lo que me retiene es algo más grande. A mi entender, la relojería mecánica es el lugar donde se encuentran los mundos que más profundamente me convocan: el arte, el diseño y el poder creador del ser humano. Desde sus orígenes, es la búsqueda de medir el tiempo, sostenida por la artesanía, por las horas invertidas en cada pieza, por una precisión que lo exige todo. Para mí, es nada menos que una hazaña divina.
Que me confíen una pieza así es un privilegio, y lo correspondo con un trabajo tan exigente como las manos que la crearon. A quienes confiaron y a quienes algún día confiarán en Alpha Centauro: mi gratitud vive en cada detalle.
